A pesar de que para muchos el término “networking” pueda parecer algo nuevo y revolucionario, la etimología de esta palabra nos dice que se empezó a utilizar con el sentido de interconectar personas y grupos de gente en el año 1947, según el historiador, autor y periodista Duglas Harper.

Su traducción literal podría ser “redeando”, sin embargo la interpretación más adecuada para nuestro idioma sería “gestión de la red de contactos”.

Con el fin de ayudaros a aprovechar el gran potencial que el networking ofrece, aquí os dejamos algunos consejos:

1. Sé metódico.

Hacer networking no consiste en recolectar cuantas más tarjetas mejor para luego “bombardear” a todo el mundo con nuestra presentación en Power Point o nuestro catálogo de productos o servicios, hay que ser metódico y sistemático para gestionarlas y que esto no nos suponga una “pérdida de tiempo” cada vez que acudimos a un evento de networking. Debes seguir unas pautas, siempre lo que a tí mejor te funcione, pero no olvides seleccionar las tarjetas para dirigirte a tu público objetivo.

2. Ayuda a los demás.

El networking consiste en potenciar las relaciones para beneficio de ambas partes. Siempre debe tener un sentido bidireccional. De no ser así, las relaciones no serán sostenibles en el tiempo. Cuando alguien recibe ayuda desinteresada de otra persona (presentamos a uno de nuestros contactos alguien con quien puede hacer negocio), de alguna manera se siente en deuda con ésta y, antes o después, le devolverá el favor.

3. Sé agradecido.

Cuando hacemos networking, constantemente estamos conociendo gente a través de nuestros contactos. No debemos olvidarnos nunca de dar las gracias, independientemente de si hemos realizado algún negocio o no. El simple hecho de agradecerle su gesto hará que se vaya realizado y motivado por haber ayudado a alguien, con ganas de volver a hacerlo, y quién sabe si la próxima persona a la que ayude vuelvas a ser tú.

4. No prejuzgues a tu interlocutor.

Cuando estamos en un evento de networking, tendemos a prejuzgar a las personas que se nos acercan para conocernos, no prestándoles la atención necesaria en muchos casos porque pensamos que no es nuestro cliente potencial, simplemente por su aspecto físico. El networking no consiste en vender a la persona que tienes delante, sino aprovechar las sinergias que puedan surgir entre ambos. Es posible que no realices ningún negocio con él, pero quién te dice que su cuñado, por poner un ejemplo, no tiene una empresa con la que puedas desarrollar “el negocio de tu vida”…

5. Participación en networking’s.

Para aprovechar el gran potencial que ofrece el networking es fundamental asistir a cuantos más eventos mejor (sesiones de networking, Afeter Work, desayunos de negocios, jornadas empresariales…). Existen plataformas y redes sociales especializadas donde puedes estar al corriente de todos los eventos  que se celebran en tu ciudad. Además, es conveniente participar de empresas profesionales de networking, ya que su función principal es hacer crecer considerablemente tu red de contactos profesionales.