Ser capaz y estar seguro no siempre van de la mano. Muchos hombres de negocios y grandes empresarios, aun contando con una gran experiencia, siguen teniendo problemas para presentar sus ideas, aunque sea a su propia plantilla. Por otro lado, hay gente lo suficientemente confiada y audaz que es capaz de trasmitir interés y motivación, a pesar de no ser especialmente experto en la materia. Para ser un gran líder, tienes que proyectar confianza.

Algunos empresarios de éxito empiezan con una gran confianza en sí mismos, pero muchos de ellos tienen que aprender a adoptar el estado de ánimo adecuado para entender lo que tienen que hacer para ser grandes líderes.

En este artículo vamos a destapar algunos de los trucos que empresarios de éxito y gran alcance utilizan para parecer personas más importantes y de alto status, es decir, para dar la sensación de seguridad, conocimiento y confianza.

1. Estudiar las señales del lenguaje corporal que transmiten confianza y utilizarlas en la vida diaria

No mucha gente puede salir a la calle exhibiendo muy confiados mediante el lenguaje corporal sus características de líder o persona poderosa. De hecho, sólo una minoría de las personas tienen rasgos alfa innatos, mientras que el resto tienen que aprender a utilizar las señales del lenguaje corporal adecuadas y practicarlas durante el día. Una mirada que transmita confianza no es algo que podamos activar o desactivar en función de nuestras necesidades, es algo que hay que aprender hasta que se convierta en nuestra segunda naturaleza. Caminar con un ritmo constante y la cabeza bien alta, o sacar pecho y mantener el contacto visual mientras hablas con alguien, puede convertirse en una práctica natural para mantenernos en forma en lo que a lenguaje corporal se refiere.

2. Manifestar los puntos fuertes y ocultar los débiles

Hay una diferencia entre ser confiado y ser arrogante. Lo mejor es ser un maestro en ocultar tus debilidades para dejar ver tus puntos fuertes. Centra la conversación en temas que conoces bien para ser capaz de dar varias razones que demuestren que eres un activo muy valioso para la empresa sin ni siquiera parpadear.

Busca los problemas que puedas resolver utilizando el conjunto de tus habilidades, el resto delégalos en las personas de tu equipo que estén preparados para ello, utilizándolo como argumento de tus habilidades de gestión de equipo y liderazgo. Al igual que un buen maquillaje o vestuario adecuado puede ayudar a mejorar algunas de tus características y ocultar otras, el enfoque táctico de la conversación y la auto-promoción ayudará a mostrar tus habilidades y conocimientos, ocultando los puntos más débiles.

3. Adoptar y reforzar regularmente una actitud mental positiva

Incluso los más fuertes y valientes pueden sentir temor, tristeza, ansiedad, intimidación, depresión y pesimismo. Sin embargo, lo que les distingue del resto es su poder y fortaleza para no caer en la desesperación. Despiertan cada mañana con una idea muy clara de lo que son y lo que tienen que hacer, pasando mucho tiempo reforzando esa idea. Realizan su rutina matutina con el sonido de su mantra personal haciendo eco en su cabeza, disipando todo tipo de dudas y temores.

La mayoría de las veces los pensamientos negativos acaban hundiéndote e impidiéndote avanzar, por lo que es necesario sacarlos de la cabeza y centrarse en los pensamientos positivos. Hay que ser honesto con uno mismo y trabajar estos aspectos para conseguirlo con el menor esfuerzo posible.

4. Trabajar en el desarrollo de un empresario de éxito y practicar jugando

Para ser percibido como poderoso y confiado debes actuar como tal. La gente suele pensar que es necesario encontrar la confiana en ti mismo antes de poder mostrarla hacia afuera, pero en realidad puede ser muy beneficioso centrarse en actuar con confianza para que la mente coincida gradualmente con el comportamiento. Las personas de éxito se esfuerzan en conseguir un estatus elevado, por lo que se centran en áreas tan importantes como:

  1. Higiene impecable
  2. Buenos hábitos de aseo
  3. Vestuario apropiado y de buen gusto
  4. Una selección de aparatos y accesorios que sirven como símbolos de estatus
  5. Comprensión profunda de las normas sociales, costumbres y modales
  6. Elocuencia y buenas habilidades retóricas
  7. Estar familiarizado con una amplia variedad de entornos, herramientas y temas de discusión

Si quieres proyectar la imagen de un empresario de éxito, poderoso, competente y seguro, necesitas el atuendo, accesorios y diálogo adecuados para ir como tal.

5. No dudar en tomar medidas y sin tratar de complacer a nadie

Muchas oportunidades se pierden por no tomar medidas en el momento oportuno, perdiendo la posibilidad de hacer algo que te diferencie. La vacilación generalmente nace del miedo y del pensamiento excesivo, que son rasgos de personas inseguras. Una persona segura de sí aprovechará cada oportunidad que se le plantee, a pesar de que eso signifique hacer un gran esfuerzo y salir de su zona de confort. Sin embargo, estas acciones no están motivadas por el deseo de agradar a los demás, y es impropio de una persona de estas características el dedicar su tiempo a tratar de cambiar para satisfacer las expectativas de los demás.

Es importante señalar que la adopción de medidas significa tomar decisiones y luego valorarlo realmente en profundidad. Esto no significa tomar decisiones impulsivas y a lo loco, sino que no se debe dudar en actuar cuando una buena oportunidad se presenta.

6. Actuar como si estuvieras en tu propia casa en cualquier lugar que te encuentres

Cuando combinamos todos los puntos anteriores, tenemos a alguien con una postura de confianza, que sabe actuar en diferentes situaciones sociales, viste bien, tiene una mentalidad positiva y no tiene miedo de decir lo que piensa y tomar medidas. Lo más importante para recordar, sin embargo, es que este tipo de persona se sentirá tan cómodo y relajado en la inauguración de un restaurante, esperando un vuelo con retraso en un aeropuerto o una reunión de negocios, como lo haría si estuviera en casa tomando un café y charlando con unos amigos.

Muchos empresarios han construido verdaderos imperios por ser confiados, no dudar nunca de sus propias capacidades y no temer a las probabilidades. Prácticamente cualquier persona puede emular a este tipo de empresario usando estos trucos para desarrollar una personalidad fuerte y segura. Esta personalidad no se consigue de la noche a la mañana, hay que esforzarse y centrarse en utilizar las mejoras adecuadas para ser capaz de aumentar gradualmente los niveles de confianza y con ello conseguir un resultado positivo tanto para lo profesional, como lo personal.