¿Alguna vez te ha sucedido que estas tan metido en una conversación o tan concentrado en una tarea que has olvidado todo lo demás, dándote cuenta de que han pasado horas sin enterarte? Bien, entonces has experimentado lo que los expertos en productividad americanos llaman “estado de flow”. Un estado de superconcentración.

Cuando estamos en estado de flow, estamos tan concentrados en nuestra tarea que todo lo demás es automáticamente ignorado por nuestro cerebro. El tiempo vuela, el ego, esa voz o voces interiores, se callan. Todos los aspectos de la productividad – física y mental – se disparan. Técnicamente, el flow se define como un estado optimo de conciencia donde nos sentimos y operamos a nuestro mejor rendimiento. El estado se llama flow porque normalmente es lo que uno siente al encontrarse en dicho estado: Todo fluye.

En estado de flow, cada acción y decision es tomada y realizada sin esfuerzo, y nos lleva de forma fluida y sin obstáculos a la siguiente. Significa entrar en el modo “Invencible” de la mente. Es como dejarse llevar por un rio de alta eficiencia.

No es para nada una exageración. El estado de flow es investigado desde hace más de 150 años, y se utiliza activamente para preparar los estados mentales de los atletas de elite, está relacionado con como muchos genios piensan “por defecto” y íntimamente ligado a las explosiones artísticas creativas. En los negocios, de acuerdo a un estudio de McKinsey, los altos ejecutivos indicaron ser hasta 5 veces más productivos “En el flow”. No nos dejemos engañar por el numero bajo. 5 veces más productivo es un 500% de nuestro rendimiento normal.

El Presidente de Virgin Richard Branson ha dicho al respecto, “En dos horas [en estado de flow], puedo conseguir metas increíbles, es como si no existiera un desafío que no pueda alcanzar”.

Como entrar en estado de flow es una pregunta complicada, y es una que los expertos llevan años tratando de responder. Se han creado fundaciones de investigación, como el Flow Genome Project cuyo único propósito es descodificar la ciencia del rendimiento humano definitivo. Una de las lecciones aprendidas por sus estudios, es que el estado de flow tiene “disparadores”, premoniciones que llevan a un estado de flow mayor. Ellos han conseguido identificar hasta 17 disparadores del estado de flow: tres psicológicos, tres ambientales, diez sociales y uno creativo. Aunque aprender esos disparadores es importante, también es complejo, así que voy a centrarme en los tres disparadores psicológicos que han conseguido identificar más profundamente. Vamos a analizarlos y a tratar de ponerlos en citación para el universo de un emprendedor.

Los disparadores psicológicos son condiciones que cuando se cumplen en nuestro entorno, elevan nuestro nivel de flow. Se han descrito también como estrategias psicológicas para conseguir dirigir nuestra atención en el “aquí y ahora”. Estas estrategias son músculos que tenemos que entrenar, hasta que interiorizamos como parte de nuestro comportamiento natural. Como toda disciplina, convertir una acción consciente en acción automática o subconsciente, como la conducción, requiere practica. La conducción requiere de toda nuestra concentración cuando estamos aprendiendo, pero se convierte en un proceso de segundo plano con la practica. Estas técnicas alcanzan su mayor efecto cuando son asimiladas de la misma forma.

Metas claras.

Nuestro primer disparador, metas u objetivos claros, nos dice donde y cuando concentrar nuestra atención. Cuando las metas están claras, la mente no tiene que concentrarse en que hacer, o que hará tras la tarea actual, ya que es obvio. La concentración aumenta, la motivación se dispara al filtrar información extra que nuestra mente no necesita almacenar. Como resultado, nos podemos sumergir más en la acción y el nivel de alerta (que provoca que nos distraigamos) baja. De la misma manera, nuestro entorno o la percepción del entorno se reduce a lo necesario para solucionar la tarea. En realidad seguimos percibiéndolo igualmente, pero el cerebro esta tan concentrado que escoge ignorar el entorno.

Esto nos dice también una cosa sobre el énfasis. Cuando consideramos “objetivos claros”, muchos tenemos la tendencia en centrarnos en el sustantivo OBJETIVOS e ignorar el adjetivo CLAROS. Se nos dice que marquemos nuestras metas, y automáticamente nos visualizamos en el podium, en lo alto de la lista Fortune 500, entrevistados por la revista emprendedores o recibiendo un premio de renombre diciendo “He imaginado este momento desde que tenia 12 años”, y creemos que eso es lo que nos han pedido.

Pero esos “momentos discurso” nos alejan del presente. Incluso si el éxito esta a solo unos segundos o minutos de nosotros, sigue siendo un evento FUTURO, sujeto a esperanzas, miedos, accidentes, y todo tipo de fracasos y distracciones. ¿Cuantas veces hemos visto la imagen del ciclista levantando los brazos a unos metros de la meta, seguro de su victoria, mientras a la vez vemos a su oponente en pleno sprint arrebatándosela por unas décimas? En esos momentos, la cercanía al éxito y consecución de su meta aleja a los participantes del AHORA, cuando lo único que tenia que hacer era seguir concentrados hasta pasar la meta para ganar.

Cuando nuestra intención es aumentar nuestro estado de flow, el énfasis debe recaer en el CLAROS y no en el OBJETIVO. La claridad nos aporta certezas. Sabemos que hacer inmediatamente, sin necesidad de desviar atención o “potencia de computo” a la toma de decisiones. Cuando las metas están claras, la decision no se ha de tomar porque se ha tomado en el momento de ordenar las metas. El ego, la necesidad de salir de nuestro estado de concentración para tomar la decisión sobre que hacer luego, es suprimido.

Aplicar este concepto significa focalizarnos en aclarar nuestras metas, dividirlas en subtareas, ordenarlas en secuencias y priorizarlas. Un escritor, por ejemplo, debería centrarse en escribir tres párrafos buenos, centrados en una cierta temática o escena, en lugar de declarar como su objetivo “escribir un capitulo”. Hay que pensar en desafíos asaltantes, la cantidad justa de estímulos para cortocircuito nuestra atención en la tarea actual sin generar el estrés que una tarea larga ocasiona.

Feedback inmediato.

Nuestro siguiente disparador, el feedback inmediato, es otro atajo hacia el flow. Los objetivos claros nos dicen que estamos haciendo, y el feedback inmediato nos dice como hacerlo mejor. Si sabemos como aumentar nuestra eficacia en tiempo real, la mente no necesita concentrarse en busca de posibles mejoras, podemos concentrarnos en el objetivo o tarea presente y es mucho más probable entrar en estado de flow.

Implementar esto en un negocio es complejo. Crear flujos de reglamentación de la información, aumentar la información sobre los flujos de trabajo, que el latín paladino significa traducir “Como se fabrica esta peonza” a una serie de acciones, ordenadas desde que los materiales entran en el taller, son transformados, y que acaban en la producción de una peonza. Pensemos en el documental “Como se hace”.

Practicar el diseño “ágil” utilizado en desarrollo de software, idear mecanismos y automatizaciones que eviten las “paradas” del flujo de acción por autorizaciones o consultas. Aumentar los flujos de información desde lo más bajo de la pirámide hasta lo más alto. ¿Aumentar cuanto? Bueno, vayamos olvidando los informes trimestrales, vayamos a informes diarios.
Los estudios han demostrado que en los negocios con menor numero de “bucles de retroalimentación” en su información, – operadores bursátiles, psiquiatría, medicina – incluso los mejores profesionales decaen en calidad con el tiempo. Los cirujanos son los units que contrariamente al resto de medicos, mejoran con el tiempo desde que salen de la universidad. ¿Porque? Bueno, un error en la mesa de operaciones y alguien muere, eso es feedback inmediato. Un error en la estimación de valor de una empresa por un operador, y quizás gane o pierda un poco más de dinero, pero posiblemente no note el error por la falta de feedback, la falta de procesos en los que la información que genera, se almacena, se “trata” o “manipula” y le es retornada para la mejora directa de su trabajo.

Un ejemplo directo podría ser encontrado en una hipotética cadena de producción en la que tenemos un operario que tiene que colocar latas de anchoas en una caja frente a el. Cada vez que llena la caja y la envía por la linea de producción, ha de girarse para coger una nueva caja detrás suyo, montar la caja, colocarla y volver a empezar. Su trabajo ya es altamente eficiente, pero es memorable, simplemente colocando un set de cajas inmediatamente a su alcance a su lado. Solo tendría que alargar la mano. Además de ganar unos segundos por caja, evitamos romper la concentración en la tarea principal “llenar caja” simplificando la acción general. Para identificar esa mejora, es necesario, conocer el flujo general de trabajo de la conservera y el proceso del puesto en cuestión. Aplicar este principio dependerá de nuestra empresa, y es uno de los disparadores más complejos pero con mayor recorrido o potencial de mejora.

El ratio desafios/habilidades.

El ultimo de nuestros disparadores psicológicos, el ratio desafíos/habilidades es citado por el Flow Genome Project como uno de los más críticos. La idea detrás de este complejo concepto es que la atención esta comprometida principalmente con la actividad principal que desarrollamos en cada momento (Que ellos llaman “el Ahora”), siempre y cuando exista una relación especifica entre la dificultad de la acción y nuestra capacidad para desempeñarla.

Si el nivel de desafío es demasiado alto, el sistema se satura de miedo. Si el desafío es demasiado sencillo, dejamos de prestar atención. El flow requiere un punto de concentración intermedio entre aburrimiento y ansiedad, el punto donde la tarea es suficientemente difícil para mantenernos alerta pero no lo suficiente como para abrumarnos. Este “punto dulce” mantiene la atención en la acción actual. Cuando los desafíos se encuentran en los limites de nuestras capacidades conscientes, los resultados son predeterminados. Estamos interesados, no abrumados o acongojados. La tarea es suficientemente desafiante como para que tengamos que concentrarnos en el proceso actual debido al grado de incertidumbre que conlleva. La incertidumbre de la tarea es nuestra catapulta al estado de flow.

Consejo final.

Uno de los hecho más destacados en los estudios es que el estado es ubicuo, lo que significa que aparece en cualquier situación y a cualquier individuo, una vez empiezan a cumplirse las condiciones iniciales. He descrito estas tres condiciones del total de 17 identificadas, principalmente porque son las que más dependen de nuestros hábitos y las que más complejas de interpretar son en un principio. De todas maneras, la lección más importante que debemos aprender es que el estado de flow es consecuencia de la concentración. Es un estado de absorción total en la acción. Estos disparadores son formas de fomentar y promover la concentración, centrándonos en la acción que desarrollamos y dirigiéndonos hacia el estado de flow.