De ti depende el resultado del día. La única diferencia entre un gran día, o un día de mierda, sólo depende de ti.

No vamos a negar que hay días en los que parece que el universo está confabulando en tu contra; y que todo lo que acontece, parece salir de la peor forma posible. Es cierto, hay días así.

Pero está en tu mano, en tu cabeza, como afrontar esas situaciones que se desenlazan ajenas a tu control. Situaciones, que quieras tú o no, llegan.

En ti está en cómo afrontarlas y, por ende, como aprovecharlas.

Recuerda que la felicidad y el éxito dependen más de la actitud que de la suerte.